31 dic. 2009

COLÓN - TOLEDO

El manuscrito arábigo de la historia de Don Quijote apareció en Toledo, algo que nos parece natural porque Don Quijote dice que Dulcinea era del Toboso, y él de un lugar "cerca del suyo", y El Toboso está en la provincia de Toledo. El historiador moro de Don Quijote se llamaba Cide Hamete Benengeli, a los toledanos se les conoce como "berenjeneros", y Sancho le llama Cide Hamete Berenjena en vez de Benengeli, así que podría ser que fuese también toledano o se apellidase TOLEDO. Don Quijote dice a Sancho que Cide significa Señor, es decir, que implica una dignidad como el Don que se puso Don Quijote era entonces privativo de personas muy cualificadas. Cide Hamete se llamó, por ejemplo, un hijo de Boabdil, el último rey moro de Granada que entregó a los Reyes Católicos las llaves de la ciudad en una ceremonia en la que estuvo presente Colón, y poco después firmaría las Capitulaciones del viaje de 1492 que le convertitía en Almirante de Castilla y Virrey de las Indias, y con ello el título de Don. Y su hijo Don Diego Colón se casó precisamente con una Toledo Rojas y murió en La Puebla de Montalbán, donde nació Fernando de Rojas, el autor de la Melibea o Celestina, obra que continuó el salmantino Feliciano de Silva citado en las primeras líneas del Capítulo I del Quijote porque al hidalgo le gustaba leer sus obras. Y una hija de Feliciano de Silva se casó con otro Toledo, otra con un Vargas, hermano del padre del Inca Garcilaso y de Alonso de Vargas, éste casado con una Ponce de León. Y así como un Escalante nos dió noticias de Ponce de León, el que buscaba en Bimini el Jordán y la Fuente de la Eterna Juventud, Don Diego Fernández de Córdoba y Ponce de León nos dió noticias del Inca Garcilaso, que murió en Córdoba en abril de 1616, el mismo año y día que moriría Cervantes.

Don Quijote dice que podría ser que el sabio historiador que deslindase bien su parentela y descendencia le hallase ser quinto o sexto nieto de rey, lo que significa que creía que por la parentela y descendencia se podría intuir la ascendencia y Doña Isabel Colón Toledo, nieta del Cristóbal Colón, se casó con Jorge Alberto de Portugal, descendiente del rey Juan I de Portugal, el Maestre de Avís. El Emperador Carlos V concedió a Jorge Alberto de Portugal el título de Conde de Gelves, y la esposa de éste -Doña Isabel Colón Toledo- nombró Alcalde mayor de Gelves al Licenciado Bustamante. Colón se casó en Portugal, donde vivió un tiempo y allí nació su hijo Diego con el que llegó en 1485 al monasterio franciscano de La Rábida de Palos (Huelva) y ante esto nos preguntamos si Colón descendía de reyes de Portugal como el Conde de Gelves y los Niño Portugal.

El sevillano Vélez de Guevara menciona a los Condes de Gelves y al Duque de Veragua en este párrafo del Tranco VII de El Diablo Cojuelo: "Más adelante está la Casa de la Contratación, que tantas veces se ve enladrillada de barras de oro y de plata (...) Junto a la Puerta de Jerez, la gran Casa de la Moneda, donde siempre hay montones de oro y de plata, como el trigo, y junto a ella el Aduana, tarasca de todas las mercaderías del mundo, con dos bocas, una a la ciudad y otra al río, donde está la Torre del Oro y el muelle, chupadera de cuanto traen amontonado los galeones en los tuétanos de sus camarotes. A mano derecha está la puente de Triana, de madera, sobre trece barcos. Y más abajo, en el margen del celebrado río, las Cuevas, monasterio insigne de la Cartuja de San Bruno, que, con profesar el silencio mudo, vive a la lengua del agua. Estotra parte sobre la orilla del Guadalquivir está Gelves, donde todos los romances antiguos de moros iban a jugar cañas, y hoy, de sus ilustres condes y del gran Duque de Veragua, hijo y retrato de tan gran padre;
que es para no tener a mundos miedo,
Portugal y Colón, Castro y Toledo".

Y de Esquivias (Toledo) era Catalina de Salazar, la mujer de Cervantes, y con otra Catalina de Salazar se casó en Toledo Alonso de Bustamante, padres de la mujer del Gobernador Jerónimo Alemán, que, como es obvio, compartía su linaje con el autor del Guzmán de Alfarache del también sevillano Mateo Alemán, y a los Guzmán cita Vélez de Guevara a continuación del párrafo transcrito:

"Allí es el Alamillo, donde se pescan los sábalos, albures y sollos, y más abajo cae el Algaba, de los esclarecidos marqueses deste título, de Ardales, y condes de Teba, Guzmanes en todo". Y con una Guzmán se casó Don Enrique Niño Portugal, hijo del Conde de Buelna, que entonces era el único varón legítimo heredero del Infante Don Juan de Portugal y Castro, su abuelo materno, hijo del rey Don Pedro I de Portugal y de la desdichada gallega Doña Inés de Castro, cuya muerte conmovió a Europa (Portugal temía el poder de los castellanos Castro y la mataron en su casa, cerca de Coimbra, por orden de su suegro). Don Pedro I de Portugal fue a su vez padre del bastardo Maestre de Avís, entronizador de la dinastía portuguesa de este nombre, años después de entronizarse en Castilla la dinastía de Trastamara tras la muerte del rey Don Pedro I de Castilla en Montiel a manos de su hermanastro Don Enrique (Conde de Trastamara, topónimo gallego, y heredero del Señor de Asturias), hijo de la noble sevillana Doña Leonor de Guzmán.

El rey Don Fernando I de Portugal -hermanastro del Maestre de Avís y del infante Don Juan de Portugal y Castro- fue padre de Doña Beatriz de Portugal, segunda mujer del rey Juan I de Castilla, y éste reclamaba la corona de Portugal para su esposa a la muerte del monarca portugués, siendo derrotado en la batalla de Aljubarrota. Entonces fue cuando el Infante Don Juan de Portugal y Castro perdió la ocasión de reinar en Portugal, alzándose con el trono su hermanastro el Maestre de Avís -Juan I de Portugal- que pasó parte de su infancia en Galicia en casa de sus abuelos maternos. Doña Inés de Castro era hermanastra de Doña Juana de Castro, una de las mujeres del rey Don Pedro I de Castilla, e hija de Don Pedro Fernández de Castro y Aldonza Lorenzo Valladares.
Juana Colón Toledo, otra de las nietas de Colón, se casó con Luis de la Cueva Toledo, hijo del Duque de Alburquerque. Y en cuanto a los nietos varones -Luis y Cristóbal- también vincularon
con los:Castro y los Guzmán (Ana de Castro, hija del Conde de Lemos, la tercera esposa de Luis y Magdalena de Guzmán Anaya tercera esposa de Cristóbal).
Alonso de Bustamante, viudo de Catalina de Salazar, se casó en segundas nupcias con Doña Inés Rivadeneira y de este matrimonio fue hija María Bustamante Rivadeneira, mujer de Gabriel de Espinosa, padres a su vez de los caballeros Espinosa de Casarrubios del Monte (Toledo), y con el nombre de Gabriel de Espinosa pasó a la Historia el falso rey Don Sebastián de Portugal ejecutado en Madrigal en agosto de 1595. "O tocar en la vuestra estas historias que aquí he dicho", leemos en el Prólogo del Quijote y es que en El Quijote hay varias historias dentro de su historia. El año de 1547 en que nacería Cervantes, el Virrey Don Cristóbal de Cardona escribía al Secretario Gonzalo Pérez. El 18 de enero de 1547 le escribía desde Caller una carta en un tono muy familiar y festivo sobre el regalo de caballos de Gaver, al tiempo que le pedía que le perdonase por no haberle escrito en tanto tiempo (Simancas, Estado, leg. 301), y, como es sabido, otra Colón Toledo, nieta del Descubridor, se casó con un Cardona, Almirante de Aragón. El 6 de marzo de ese mismo año le agradecía el cuidado que tenía de sus cosas y "que siempre en verdad he tenido tal confianza y le he reconocido en las obras", esperando ocasión con que servirlo. Le prometía enviar las yeguas que el Secretario pedía con el primero que pudiese.

"Si hubiese lugar para que V.m. encaminase que se me diese a mí, sería hacerme mucha merced. Suplico a V. m. que lo procure por buen camino y honroso, porque de otra manera no se me asentaría bien", le decía el Almirante de Aragón Don Sancho Folch de Cardona y Ruiz de Liori en la que le escribía desde Valencia el 15 de Diciembre de 1552. Se refería a la concesión del oficio de Maestre de la Seca que había quedado vacante. Le decía también que el día 17 saldría para la Corte y pasaría allí las fiestas de Navidad por haber mejorado la salud de la Marquesa (Doña María Colón Toledo, su esposa), pues las muchas indisposiciones de ésta se lo habían impedido y quería haberlo hecho desde que supo que estaba allí S. A. (Felipe II) para entender con él en sus negocios. El título de primer Marqués de Guadalest le fue concedido en Barcelona por Real Cédula el 1 de marzo de 1543.

Isabel Aragón Cardona se casó con Juan Jiménez de Urrea, III Conde de Aranda, linaje del aragonés traductor del Orlando de Ariosto. Era hermana de Guiomar, mujer de Fadrique de Toledo, IV Duque de Alba, matrimonio que no tuvo sucesión. Otra de las hermana -Ana- se casó con Vespasiano Gonzaga Colonna, primer Duque soberano de Sabioneta, en Lombardía, Príncipe del Sacro Imperio Romano, Virrey de Navarra y de Valencia, etc. Juana, Duquesa de Cardona, mujer de Diego Fernández de Córdoba, llamado también Diego de África o el Africano por haber nacido en Orán (hijo de Luis Fernández de Córdoba, II Marqués de Comares, VIII Alcaide de los Donceles, y de Doña Francisca de Córdoba Zúñiga). Y Magdalena de Aragón Cardona con Don Diego Hurtado de Mendoza y de la Cerda, Príncipe de Melito, Duque de Francavilla, etc, que en primeras nupcias se casó con Catalina de Silva y fue padre de Doña Ana de Mendoza, Princesa de Éboli, mujer del portugués Ruy Gómez de Silva.

El hidalgo manchego hizo señora de sus pensamientos a la labradora toledana Aldonza Lorenzo y le dio el nombre de Dulcinea del Toboso, para que no "desdijese mucho del suyo y tirase y se encaminase al de princesa y gran señora". (¿como la princesa y gran señora Doña Ana de Mendoza (Dulce Ana= Dulcinea?), nombre que le parecía músico y peregrino (¿como la dulzaina, el instrumento musical de origen semita, que viene también de dulce como Melibea viene de miel?) y tan "significativo como todos los que a sus cosas había puesto". es decir, como el de Rocinante que le había dado a su rocín y el de Quijote que se había dado para sí y expresar con él muy al vivo su linaje.
Don Fernando de Castro y Guzmán, Corregidor de Toledo y Señor de Loaces, se casó con Doña Inés de Mendoza y fueron padres de tres hijos varones que no tuvieron descendencia y de una hija llamada Isabel de Castro que se casó con Pero Niño, Maestresala de los Reyes Católicos y Merino de Valladolid, y heredó el Señorío de Castroverde. Dicho Don Fernando de Castro era hermano de García de Castro y Guzmán, que se casó con con Doña Mencía de Guzmán y fueron padres de:
1º Gastón de Castro Guzmán, que murió en Sevilla sin sucesión de su esposa Doña Mencía de Zúñiga.
2º Brianda de Castro Guzmán, que se casó con Don Pedro González de Mendoza, Señor de Almazán (Soria), de quien no tuvo descendencia, y en segundas nupcias con Íñigo López de la Cerda y Mendoza, hermano del primer Duque de Medinaceli, que quien heredó el título. Así que éstos eran primos hermanos de la mujer de este Pero Niño, progenitor de la rama Niño de Castro de Valladolid. Y, como es sabido, el Duque de Medinaceli, Don Luis de la Cerda Mendoza, acogió a Colón en su casa.
Antón García de ESCALANTE, Contador mayor de Cuentas y Tesorero de los reyes Enrique III y Juan II, se casó con Mari Álvarez de Castro, de la rama Castro de Burgos, padres de Fernando de Castro, Abad de la Colegiata de Santillana.
El progenitor de la rama Castro de la provincia de Burgos fue Don Pedro Álvarez de Castro, hijo natural de Don Alvar Pérez de Castro (el tercero de los hijos de Don Pedro Fernández de Castro y Aldonza Lorenzo Valladares), pero desconocemos con qué mujer le tuvo. Don Álvar Pérez de Castro fue Ricohombre de Castilla y Portugal, primer Conde de Arrayolos, Condestable de Portugal y Alcaide de Lisboa y se casó el 5 de octubre de 1360 con la condesa Doña María Ponce de León (hija mayor Don Pedro Ponce de León, Señor de Marchena y Alcaide de Algeciras, y de Beatriz de Xerica o Lauria, de la sangre real de Aragón), y fueron padres de:

1º Pedro de Castro Ponce de León.
2º Alonso de Castro Ponce de León, quien se casó con Doña María Ramírez de Guzmán y fueron padres de Fernando de Castro y Guzmán, Corregidor de TOLEDO y Señor de Castroverde, padres de Isabel de Castro, la mujer de Pero Niño. Y por otra parte, el Infante Don Juan de Portugal y Castro, Duque de Valencia de Don Juan (León), descendía de Don Pedro Fernández de Castro y Aldonza Lorenzo de Valladares.
Este Don Pedro Fernández de Castro Ponce de León se casó con Doña Beatriz de Portugal, con la que no tuvo descendencia, casándose después con Doña Isabel Ponce de León (hija de Pedro Ponce de León y de Doña Sancha de Braganza), y fueron padres de:
1º Fernando de Castro Ponce de León.
2º Juana de Castro Ponce de León, Señora de Ponferrada/León, Dueñas/Palencia y Orduña/Vizcaya, que se casó con Diego López de Haro, Señor de Orduña y Valmaseda (hijo de Fernando de HARO, nieto del Soberano de VIZCAYA y Doña María de Portugal), y tuvieron sólo un hijo llamado Pedro de Haro que murió cuando era muy niño, casándose en segundas nupcias con el rey don Pedro I de Castilla, que la abandonó poco después de celebrarse la boda en Cuéllar, retirándose a su villa de Dueñas, donde vivió y murió.
Pero Niño -el Conde de Buelna- se casó en primeras nupcias con Doña Constanza Vélez de Guevara (hija de Don Beltrán Vélez de Guevara Ponce de León y Marina Ayala Ceballos) y en segundas nupcias se casó con Doña Beatriz de Portugal, hija del Infante Don Juan de Portugal y Castro. Y con esta casa de Guevara de la que descendía la mujer de Pero Niño vincularon los Quijada y Quesada, y por vínculos con los Ceballos.Ayala estos Guevara se titularon Señores de ESCALANTE.
"Niño, niño, seguid vuestra historia línea recta", le dice Don Quijote al muchacho que acompañaba a Maese Pedro cuando contaba la historia de Melisendra, la hija putativa de Carlomagno, que por tal era prima del Orlando de Ariosto y de Rodrigo de Bustamante, si es que éste no inspiró el personaje literario, y el ventero le dice a Maese Pedro que dejaría antes sin aposento al Duque de Alba que a él, que no sé si es una forma de relacionarle con el linaje de TOLEDO del Duque. (Melisendra estuvo siete años cautiva en Zaragoza del rey moro Marsilio, desde donde se fue a Francia con su esposo). Lo que es evidente es que los nombres de Bartolomé y Diego de los hermanos de Colón los encontramos entre los BUSTAMANTE y no entre los TOLEDO y Portugal y Castro, que el Quijote de 1605 termina con un verso del Orlando de Ariosto, que el verso se vuelve a retomar en el primer capítulo de la Segunda Parte del Quijote, que en estos versos se menciona el CATAY, la tierra a la que Colón creyó haber llegado cuando pisó tierra americana, y que Bustamante es un pueblo de la Montaña y Don Quijote sitúa en una playa de la Montaña a un fortuito descubridor de tierras remotas y desconocidas. Y esto me ha hecho cuestionarme si ese fortuito descubridor fue un Alonso Sánchez de Bustamante o Quijano descendiente de la casa de Buelna, el Condado de Pero Niño, que a su vez parecen los linajes de Colón, aunque éste hubiese nacido en Génova y no en La Montaña ni en Francia, pues también es irrefutable que Colón fue blanco, colorado y rubio como Don Juan Niño Portugal.

Tengo razones para pensar que, tanto el toledano Don Fernando Niño Vélez de Guevara, Arzobispo de Sevilla, como el sevillano Don Luis Vélez de Guevara, sabían que su linaje Guevara se tituló Señor de ESCALANTE, y que este linaje fue fundador de Laredo como sus parientes Cachopines, como lo supo el Obispo de Mondoñedo y Guadix -Fray Antonio de Guevara- citado en el Prólogo del Quijote, autor de las "Epístolas familiares", que en la LXIII trata de las antiquísimas enamoradas Lamia, Laida y Flora. Descendía de la misma casa Guevara de Treceño (Cantabria) que la mujer de Pero Niño, en la que paró un día el Emperador Carlos V del que fue cronista. Algunas de las Epístolas las escribió en Medina del Campo, la villa del amigo de Gonzalo Pérez -el hidalgo Juan de Álamos- y de Garci Rodríguez Montalvo, el autor del Amadís de Gaula, que fue todo un referente para Don Quijote y dedicó versos a éste.¿Por qué extrañarse de que el Duque de Villahermosa (Aragón Escobar) tuviese a un Guevara de Maestresala? Sancho conocía a los Álamos de Medina del Campo, ¿Por qué extrañarse de que el escudero de Amadís de Gaula le dedicase versos a Sancho?
El partido del Duque de Alba, el partido de los Toledo, era el opuesto al del portugués Ruy Gómez de Silva, casado con Doña Ana de Mendoza, la célebre tuerta que recordamos cuando leemos en El Quijote lo que los mercaderes toledanos le dicen a Don Quijote de Dulcinea: "aunque su retrato nos muestre que es tuerta de un ojo", etc. y a la monja Doña Ana de Austria, que en una carta a Gabriel de Espinosa le decía en un margen "aora bien me pueden llamar tuerta" y que en Madrid había poca salud (se refería a la salud de Felipe II, cuya muerte esperaban para reinar en Portugal).
En fin, aunque Don Quijote, Sancho y Dulcinea sean a nuestros ojos siempre unos y los mismos creo que aluden a distintos personajes e historias, y ya Don Baldomero Villegas le dijo nada menos que a Don Marcelino Menéndez Pelayo un día: "usted no es nadie para desautorizar a los que vemos en el Quijote algo más que el libro de las aventuras de un loco", aunque para tantos sea una gran obra literaria sin más. Una obra con personajes de ascendencia mora u oriental como Don Álvaro Tarfe, deudo de los últimos reyes moros de Granada, o el autor del manuscrito arábigo, Cide Hamete Benengeli, aunque esto sea sólo un recurso literario y no un hecho histórico. Una obra cuya lucidez e ingenio admiramos todos.

25 dic. 2009

VIVALDO

He demostrado documentalmente que el matrimonio Catalina de Salazar-Miguel de Cervantes tuvo trato con un genovés llamado Vivaldo, que es como se llama el caminante con el que se encuentra Don Quijote, que podría ser genovés, pues dice que era de los Cachopines de Laredo pero no de dónde era o había nacido, y como Colón dice que nació en Génova y pasa a la historia por genovés es por lo que nos resulta interesante la respuesta que Don Quijote le dió a Vivaldo (¡Como eso no habrá llegado!) cuando éste le dijo que el linaje de Dulcinea del Toboso no había llegado hasta entonces a sus oidos, pues Laredo es una villa montañesa de la costa y por ello de buenos marinos, que fue el oficio o profesión de Colón.
El linaje de Salazar está muy presente en la heráldica de Laredo y en la toponimia de la provincia de Burgos, medianera de la de Cantabria, y el símbolo heráldico de los Salazar está también en la casa Guerra de la Vega de IBIO por sus vínculos con este linaje. Quiero decir con esto que bastaría el vínculo Colón-Salazar, por ejemplo, para justificar la presencia de un Hernando Colón en la provincia de Burgos y el parentesco de éste con los Guerra Salazar, como era el caso del marino y descubridor Toribio Alonso de Salazar que navegó con el vasco Juan Sebastián Elcano, el portugués Magallanes, y el extremeño Hernando de Bustamante.
¿Qué pasa si creemos a Don Quijote cuando dice que una tempestad arrastró a un caballero desde una playa de la Montaña hasta tierras remotas y desconocidas?
Pues pasaría, independientemente de que ese fortuito descubridor fuese o no Cristóbal Colón, que habría que darles o quitarles la razón a historiadores como Rómulo D. Carbia o Vignaud, por ejemplo, en lo tocante al objetivo del primer viaje, tras la firma de las Capitulaciones. Me explico. Si usted, lector, fuese ese fortuito descubridor y desconociese la existencia de lo que hoy llamamos América, como entonces se desconocía, seguramente pensaría usted que había llegado al Catay por aquello de la esfericidad de la Tierra y de que Marco Polo pensaba que navegando hacia Occidente se llegaría al extremo Oriente en mucho menos tiempo de lo que había tardado él yendo por tierra. Y esto fue lo que le pasó a Colón y esto explica que en el viaje de 1492 llevase cartas de los Reyes para el Gran Kan de la India y del Catay, que la comisión científica le quitase la razón en cuanto a la distancia que creía que nos separaba de la India oriental, su convencimiento de la existencia de tierras al poniente de las Canarias, etc.
"Inter finem Hyspaniae et inter principium Indie, non magne latitudinis" tenía asentado el Cardenal d´Ailly (1350-1420) en su "Imago mundi", capítulo XLIX, y por ello pensó Colón que las islas que encontró estaban en el Mar Indico. Quería llevar allí el cristianismo. Yo creo que esto explica que Cervantes diga en la Dedicatoria al Conde de Lemos de la Segunda Parte del Quijote que el Emperador de China le había suplicado a través de un propio que se lo enviase y que quería crear allí un colegio "donde se leyese la lengua castellana".
Las cosas de Don Quijote se tachan de "niñerías" y el Cura a su vez de descubridor y el descubridor por antonomasia es Cristóbal Colón, así que parece que éste era del linaje de Niño como el Conde de Buelna, cuya lengua materna era el castellano.
Y como es imposible que nadie supiese el verdadero linaje de Colón, pienso que quien escribió El Quijote lo sabía.
"Es de sospechar que Cervantes conoció las aventuras de Colón y que las recordaba cuando escribía las de Don Quijote", dice Don Salvador de Madariaga en su biografía de Colón. Yo creo que conoció hasta las del Conde de Buelna recogidas en el libro de su historia o El Victorial, obra de su criado y alférez Gutierre Díaz de Games, que Pero Niño mandaba que se guardase en el arca del tesoro de su iglesia de Cigales. El Cura dirá del "Palmerín de Inglaterra", atribuído al rey Juan II de Portugal, monarca que escribía a Colón a Sevilla en 1488, el año en que nacería su hijo Fernando Colón, que se guarde como cosa única y se haga para él una caja como la que halló Alejandro entre los despojos del persa Darío para guardar la obra de Homero. Algo que nos recuerda no sólo a lo dicho del libro de Pero Niño sino al linaje de Escalante, fundador de Laredo, que se dice descendiente de Reyes y Soberanos Príncipes y haber venido a España con el Duque de Cartago y poblado en las Asturias tras la muerte de Alejandro en Babilonia el año 323 antes de Cristo, a cuyo progenitor Andilo o Adulastro los poetas llamaron Héctor, es decir, como el héroe de la Iliada de Homero, hijo de Príamo, rey de Ilión/Troya/Turquía, y sobrino de Titono o Tizón, rey de Etiopía.
El laredano Don Bernardino de Escalante, pariente de Cachopines y Alvarados, publicó en Sevilla en 1577 un libro sobre las Navegaciones a China que dirigió al arzobispo de Sevilla Don Cristóbal Rojas Sandoval en el que incluye algunos caracteres chinos, primeros reproducidos tipográficamente en Europa. Don Bernardino de Escalante fue administrador del Hospital de Sevilla que fundó en el siglo XV el Cardenal Cervantes. Era hermano del "Licenciado Escalante" que menciona Doña Constanza de Castañeda, la mujer de Juan Escobedo, en una carta que le escribía a éste en 1569, en la que a su vez menciona a Gonzalo Guerra el Viejo y Gonzalo Guerra el Mozo y dice en un margen: "porque no se le haga mal a Carriazo." Y del linaje de la mujer de Escobedo era el Capitán Castañeda que servía al rey de Portugal y retuvo a Colón en las Azores cuando regresaba del viaje de 1492 y le dijo que sabía muy bien quién era. No deja de ser curioso que Colón nombrase en Sevilla a un Jerónimo Agüero su representante legal y de sus hijos, apellido del que sería años después Corregidor de Laredo: Melchor Puerta Agüero, familiar de Escobedo que pedía a Felipe II justicia por la muerte de éste, y que un Luis de Escalante fuese a su vez representante legal de Beatriz Enríquez, la mujer con la que Colón tuvo a su hijo Fernando Colón. El matrimonio Castañeda-Escobedo tenía parientes en Buelna por sus vínculos con la casa de Ceballos. "que en el número de calderos hay alguna diferencia", se dice cuando Don Quijote se lavó en "cinco o seis calderos" y se puso el cinturón de lobos marinos en casa de Don Diego de Miranda. Los Castañeda llevan tres calderos como símbolo heráldico, los Calderón cinco, los Herrera dos, etc. Y, como es sabido, el Almirante Mayor de Castilla Don Diego Gutiérrez de Ceballos se tituló Señor de Escalante y su tataranieto Don Íñigo López de Mendoza, I Marqués de Santillana, Señor mayor de las casas de Ceballos y de la Vega.

Don Quijote cree que los amores de Don Tristán y al reina Iseo fueron ciertos como los de Lanzarote y la reina Ginebra (hija del rey de Escocia y esposa del rey Arturo de Gran Bretaña) y a su vez compara su historia con la de Lanzarote. ¿Tuvo amores algún Don Tristán Niño - nombre de un nieto del Conde de Buelna y de Doña y Beatriz de Portugal- con una reina de Portugal? ¿Era algún rey portugués biológicamente del linaje de Niño? ¿Es posible que Don Tristán Niño fuese a su vez nieto por línea materna de Tristán Díaz-Quijano?
Lo que se cuestionaban Don Rómulo D. Carbia y Vignaud era si Colón en el viaje de 1492 buscaba tierras ignotas al poniente de las Canarias o buscaba la India oriental y por esto se llamaron las Indias a las tierras descubiertas.
Yo creo que buscaba las tierras a las que fue a parar el caballero evocado por Don Quijote, que él tomó por islas asiáticas de la China o Catay, que, como dije, fue lo que le pasó a Colón.
El señor Carbia no lo compartiría porque no cree en el fortuito predescubridor:
"La leyenda, hija de quién sabe qué equívoco, se remonta a los mismos días del gran Descubridor, y era tan conocida que la registran en sus crónicas Fernández de Oviedo y López de Gómara. El propio Las Casas la toma en cuenta y no se atreve a negar, del todo, la veracidad de su contenido. Por su parte Vignaud ha hecho un análisis de la cuestión, llegando, en definitiva, a admitir la autenticidad del relato, y Ulloa ha identificado al piloto desconocido con el propio Colón. Sin embargo todo esto carece de base sólida y, en rigor de la crítica, la versión del Piloto de Huelva es una simple leyenda, edificada, quizá, sobre la base de dos declaraciones que figuran en los pleitos", dice en la página 138 de su obra, publicada en Buenos Aires en 1936, titulada "La Nueva Historia del Descubrimiento de América".
Es de los que piensan que Fernando Colón no fue el autor de "La Historia del Almirante", cuyo manuscrito no se vió nunca, y que quien lo escribió se sirvió de la obra del cordobés Fernando Pérez de Oliva, tío de Ambrosio de Morales, éste muy amigo del Secretario Gonzalo Pérez.
"Agora particularmente doy aviso que en la librería del Secretario Gonzalo Pérez hay muchos originales antiguos de éstos de mano de los que fueron de los Reyes de Nápoles y de los Papas Borjas", escribía Ambrosio de Morales.

"Deseo saber que la caxeta de los libros Griegos sea llegada a manos de V.m., pues a tanto que partió de GÉNOVA para Alicante, y si Mícer Antonio de VIVALDO no la envió por Joanitín de Oria", le decía Francisco Tovar a Gonzalo Pérez en la carta que le escribía el 4 de noviembre de 1546 desde el castillo de Trezzo. Fernán Pérez de Oliva nació en Córdoba en 1494 y murió prematuramente en 1533. Se sabe que escribió una biografía de Colón que se perdió y que Francisco de Cervantes Salazar continuó su "Diálogo de la dignidad del hombre". Cervantes Salazar nació en Toledo hacia 1514, fue profesor de la Universidad de Osuna y después de la Universidad de Méjico, donde murió en 1575, siendo canónigo de su catedral. Su obra se publicó en Alcalá dedicada a Hernán Cortés.
"Yo fui a Milán al tiempo que vino a la posesión de su cargo el Señor Don Fernando (Don Fernando Gonzaga, Gobernador de Milán) y de allí a pocos días me volví a esta posesión, y no muy satisfecho del acompañamiento que me hizo, según yo esperaba, pues por su causa el
Marqués
(Don Alfonso de Ávalos, Marqués del Vasto) me persiguió tanto; pero como la vida y escuela de diez años en Trezo, enfermo, maltratado y perseguido, me hayan fecho conocer a Dios y al mundo, voy cada día teniendo al mundo más en poco", etc. -le decía Francisco Tovar a Gonzalo Pérez en la mencionada carta que le hablaba de los libros que habían salido de Génova y Francisco de VIVALDO le haría llegar a sus manos. El Marqués del Vasto fue educado por Doña Victoria Colonna -linaje italiano que Don Quijote le menciona al caminante Vivaldo- y sus pomposos funerales se comentan en el Crótalón, libro de desconocida paternidad, que no sé yo si no sería obra de Don Alonso Enríquez, Abad de Valladolid y sobrino del Almirante de Castilla, y al amigo de Gonzalo Pérez -el italiano Pedro Bembo- le encargaron que continuase la historia de Sabellico que cita Don Fernando Colón en la Historia del Almirante. En 1563, durante las Cortes de Monzón, murió Don Martín Pérez de Oliva, que había sucedido en el cargo de Abad del Monasterio de Benedictinos de "San Juan de la Peña" a Don Pedro Alavés, que lo fue desde 1543 hasta el 18 de diciembre de 1554 y que el 13 de febrero de 1553 escribía desde Zaragoza a Gonzalo Pérez dándole noticias de los asuntos de Aragón, diciéndole entre otras cosas. "como si ahí (Valencia, Barcelona y Cerdeña) no pudieran tener noticias de lo que ellos y yo hemos servido en lo que nos ha encomendado, y con qué satisfacción". Menciona entre los Regentes al Regente Camacho que había ido a Gea para ver lo que había de verdad en el castigo que el Conde (Don Juan Fernández de Heredia, conde de Fuentes, muy amigo de Gonzalo Pérez) había hecho a sus vasallos. Le dice que el Abad de la O. (Juan Pérez García de Oliván) se declaraba muy servidor del Secretario. No sé si el mencionado abad Martín Pérez de Oliva tenía algún parentesco con el cordobés Fernán Pérez de Oliva, autor de la perdida biografía de Colón, pero no me extrañaría que se hubiese utilizado ésta en la posterior "Historia del Almirante", porque al margen de esto que he escrito yo advertía sorprendida la comunicación de Gonzalo Pérez y Jerónimo Jiménez de Urrea con el extremeño Alfonso de Ulloa, responsable en Venecia de la versión al toscano de la Historia del Almirante, publicada allí en 1571. A Diego de Bustamante le veíamos después en Aragón junto a los Heredia, Bolea, Urrea, etc. y antes viviendo en casa de Antonio Pérez y sirviendo de paje a Don Pedro de Aragón, profesor de Teología en la Universidad de Alcalá, pero desconozco quién fue su madre. "Hidalgo como el Rey porque era montañés", dice Doña Rodríguez en Aragón de su marido (¿un Bustamante?), porque La Montaña es cuna de hidalgos y por ello el Marqués de Santillana dijo: "Nuevo o extranjero es el linaje que no tiene solar en La Montaña". El mencionado Conde de Fuentes le decía a Gonzalo Pérez que creyese a su criado Juan de Sesa como si se tratase de él mismo.
Si misteriosa es la contestación que dio Don Quijote a VIVALDO, no deja de ser misterioso también que el valenciano/aragonés mícer Andrés Rey de Artieda, conocido de Cervantes, herido en Lepanto en un brazo de un arcabuzazo como él y recordado en su obra, mencione también a los Cachopines de Laredo en los versos que le dedicó a un Cardona, linaje del Almirante de Aragón con el que vinculó una nieta de Colón, y que diga eso de "no se gastó mejor papel ni tinta/ ni mejor se deslinda este misterio/ que cuando el Lusitano un paje pinta/ que dice que es de los Cachopines de Laredo", que fue lo que Vivaldo le dijo a Don Quijote.